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Página 3 de 9 Sheldon, Dupertuis y McDermott (1954), de acuerdo con los componentes primarios y dependiendo de cual predominara, clasificaban a los individuos en: endomorfos, mesomorfos y ectomorfos.
Endomorfia
La endomorfia es el primer componente (I). Nos indica un predominio del sistema vegetativo y tendencia a la obesidad (gordura relativa). Los endomorfos se caracterizan por la flacidez de su masa y bajo peso específico, razón por la cual flotan fácilmente en el agua. Generalmente son bajos, las piernas cortas en relación al cuerpo, tienen formas redondeadas, existe un mayor desarrollo del abdomen con respecto al tórax y tienen poca definición muscular. Equivalen a los pícnicos (figura 1).
Figura 1. Endomorfo Mesomorfia
La mesomorfia caracteriza al segundo componente (II). Indica un predominio en la economía orgánica de los tejidos que proceden y/o derivan de la capa mesodérmica embrionaria: músculos, huesos y tejido conjuntivo. Por presentar una mayor masa músculo-esquelética, poseen mayor peso específico que los anteriores. Tienen aspecto en reloj de arena, tronco medio-ancho, caderas estrechas, estatura mediana en general, con la musculatura bien definida, medio nivel de grasa y predominio de la masa muscular. Equivale a los atléticos (figura 2). .jpg)
Figura 2. Mesomorfo Ectomorfia Es el tercer componente (III). Predominan los tejidos derivados de la capa ectodérmica. Indica un predominio de formas lineales y frágiles, así como una mayor superficie en relación a la masa corporal, prevaleciendo las medidas longitudinales sobre las transversales. Tienen forma rectangular, bajas reservas de grasa, brazos y piernas largos y masa muscular poco desarrollada. El equilibrio entre peso y altura hace que las personas pertenecientes a este grupo posean mucha agilidad, adquiriendo un mayor desarrollo del sistema neurosensorial. Puede haber una tendencia a la postura encorvada. En estos individuos predomina la linealidad sobre la masa muscular (linealidad relativa). Corresponden a los sujetos longilíneos, asténicos o leptosómicos de otras escuelas y tienen un alto índice ponderal (figura 3).
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Figura 3. Ectomorfo Para mejorar la idea básica de expresar la forma humana a través de tres componentes, surge el concepto actual y vigente de biotipo elaborado por Heath (1963) y Carter (1975), que sugieren profundas modificaciones metodológicas y definen el somatotipo como “la descripción numérica de la configuración morfológica presente y actual de un individuo, en el momento de ser estudiado”, y dieron más importancia al fenotipo, es decir, la propiedad visible del organismo, la que fundamentalmente es producida por la interacción del genotipo frente a las condiciones ambientales y factores externos (climatología, actividad física-entrenamiento, nutrición-hábitos alimenticios, el crecimiento y desarrollo, la edad, el sexo, el medio socio-cultural y otros factores propios o específicos como las etnias, ...) y elaboran una serie de fórmulas para calcular y representar el somatotipo en una somatocarta. Para dichos autores, todos estos factores y condiciones pueden modificar el Somatotipo. Las cifras de cada componente tienen unos valores extremos de 1 a 14 para la endomorfia, de 1 a 10 para la mesomorfia y de 0,5 a 9 para la ectomorfia.
Sheldon et al. (1954) utilizaron, para representar gráficamente el somatotipo, la somatocarta o somatotipograma (un triángulo diseñado por Franz Reauleaux y modificado por Carter en 1975). .jpg)
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